AMLO vuelve a sembrar odios
Como si la voluntad expresada en las urnas y su medición por el IFE (que previamente avalaron el Instituto Politécnico y la Universidad Nacional) fueran un embuste, Andrés Manuel López Obrador cometió ayer la impudicia de responsabilizar a los dueños de Televisa y MILENIO de su patético fracaso
Y lo hizo en una tramposa “conferencia de prensa”, en la que quizá unos 200 de sus porristas, esmerados en aplaudirle y aclamarlo, abucheaban cuanta pregunta periodística se le hacía.
Con alrededor de 16 millones de adictos a su causa, nadie tan poderoso como él ha sido tan repelente a la libertad de información y opinión, y ni los represores Gustavo Díaz Ordaz o Luis Echeverría osaron azuzar a multitudes contra periodistas.
En esa “conferencia”, Juan Pablo Becerra-Acosta, Adriana Esthela Flores y Joaquín Fuentes, entre muchos otros informadores, fueron agredidos verbalmente por sus lambiscones, mientras él guardaba ominoso y alcahuete silencio, y mientras… otra reportera de esta casa, Liliana Padilla, era despojada de su iPad por alguien disfrazado de #YoSoy132.
EL ASALTO A LA RAZÓN: Carlos Marín



